sábado, 7 de noviembre de 2009

Algo para no quedarse sola

Hoy no te haré poesía
Si quisiera hacerlo en lugar de esta carta antiliteraria diría que la sábana me preguntó a dónde habías ido, dónde estás ahora, por qué ya no vienes. Pero la sábana no te conoce, nunca te ha visto, la compré después de que partiste. También podría decirte que tu nombre flota en el aire todos los segundos que habitan el reloj de eternidad suspendida, diría también que has estado dando vueltas en mi cabeza y que las plantas de tus pies están enterradas en mi cerebro y lo han vuelto una llagada. Podría decirte también que tu retrato me mira con todas las miradas que olvidaste en él, que tu perfume viene a veces cuando abro el armario y tu blusa café parece haberse quedado con la totalidad de tu olor, que el sillón te espera, que la noche baja con su soledad en filo a cortarme la paciencia. Podría decirte esto, lo otro, y que haces falta, esto pudiese ser lo verdadero, pero todo aquí está igual la única diferencia es que se ahoga en el pecho un dolor terrible a cada rato siento desesperanza y lloro, como llora un niño perdido en un gran almacén, yo soy ese niño a veces, pero el almacén está lleno de vacío, de tu ausencia, de tu muerte. ¿Qué hago yo ahora con tanta pesadés? Tengo miedo a no toparme contigo, a no tener a quien abrazar, a no tener con quién pelear, mi tristeza no es que no estés, sino que estuviste. Por eso te invento y te achaco dolores que tan sólo son miedos. Soledades que se aproximan como encapuchados en un sueño turbio. Pero a diferencia del sueño, de aquí no voy a despertar, no voy a despertar de tu muerte y no sé por qué, si la que cerró los ojos fuiste tú.

Aquí también me invento que tus pesadillas las tengo que cargar yo. Pero no es cierto, sólo es un filme que llegó de pronto y al que tengo que habituarme, mientras tanto yo quedaré bien haciendo poesía, robándote pesadillas, sufriéndote la muerte, llorando tu ausencia y tú serás la perfecta culpable. yo seré la desdichada porque "Ay pobrecita, se le murió la amante" yo seré la heroína, y tal vez sea así, tú estás allá y yo tengo que quedarme aquí, resistiendo sola, en este tu no estar perpetuo. Aquí donde trato de escribirte la verdad y no puedo. Y es que es tan fácil morirse y dejarle al otro el problema de todo, por eso es que es difícil quedarse vivo, porque uno tiene que decidirse entre llorarle al muerto, o llorarse a uno, pero vaya que quedamos vivos, uno termina siempre haciendo lo segundo...


No hay comentarios:

Publicar un comentario