
Expiraré si no llegas pronto... Uno caduca a falta de ti.
Y es que no habría forma de no detenerse a contemplarte tiempos interminables todas las noches que durmieras junto a mí.
Pretender que tus brazos se vuelvan sábanas, con las que mi sueño estaría protegido, cuidado...
No habría modo de no querer despertar, porque estarías allí, recién salida de los sueños, para despertarme las ganas de vivir un día más...
No sé si quisiera pretextos para no llegar a casa... Sé que no los habría... No tendría por qué ponerlos, sería fabuloso verte en casa, y abrazarte por la cintura, darte un beso, decirte quedito que moría por verte...
Hacer la cena... Las dos en la cocina, armadas de cucharas y sartenes para elaborar la habitual cena, y transformarla en única, todas las veces...
Ir al súper, elegir cada cosa, y pelear porque no hay modo de hacernos querer lo mismo, pero luego reconfortarnos con una mirada y una promesa tácita de ir acasa y coincidir en otras tantas facetas.
Vería películas y entonces, sería fantástico alguna de Polanski porque el miedo sería mi cómplice... Estarías allí para amedrentarlo.
Te dejaría notas... Una en tu zapato, pidiéndote un deseo, otra en tu mesa recordándote lo que siento y una más en la puerta para decirte lo feliz que soy contigo...
Me haces falta...
Sé que existes...Pero
¿Dónde?
Y es que no habría forma de no detenerse a contemplarte tiempos interminables todas las noches que durmieras junto a mí.
Pretender que tus brazos se vuelvan sábanas, con las que mi sueño estaría protegido, cuidado...
No habría modo de no querer despertar, porque estarías allí, recién salida de los sueños, para despertarme las ganas de vivir un día más...
No sé si quisiera pretextos para no llegar a casa... Sé que no los habría... No tendría por qué ponerlos, sería fabuloso verte en casa, y abrazarte por la cintura, darte un beso, decirte quedito que moría por verte...
Hacer la cena... Las dos en la cocina, armadas de cucharas y sartenes para elaborar la habitual cena, y transformarla en única, todas las veces...
Ir al súper, elegir cada cosa, y pelear porque no hay modo de hacernos querer lo mismo, pero luego reconfortarnos con una mirada y una promesa tácita de ir acasa y coincidir en otras tantas facetas.
Vería películas y entonces, sería fantástico alguna de Polanski porque el miedo sería mi cómplice... Estarías allí para amedrentarlo.
Te dejaría notas... Una en tu zapato, pidiéndote un deseo, otra en tu mesa recordándote lo que siento y una más en la puerta para decirte lo feliz que soy contigo...
Me haces falta...
Sé que existes...Pero
¿Dónde?

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